Masonería

Creación de una Masonería organizada

Varias hipótesis pueden ser tenidas en cuenta acerca de los orígenes de la Masonería, pero el punto de partida se sitúa en 1717 y más precisamente el 24 de junio, cuando cuatro logias de Londres deciden reunirse para formar la primera gran logia. Estas logias tenían por nombre: El Ganso y la Parrilla, El Manzano, La Corona y El Racimo y la Jarra.

Estas logias reunían a personas de condición modesta, artesanos, y pequeños comerciantes, y tenían como principal objetivo ayuda mutua y la solidaridad. El primer Gran Maestro de esta Gran Logia fue Georges Payne quien, al año siguiente, en 1717, fue reemplazado por el pastor francés, originario de La Rochelle, Jean – Théophile Désaguliers, ingeniero hidrológico, investigador, escritor y amigo de Newton.

Como se necesitaba establecer una regla para esta nueva organización que sumara a las distintas logias, se decidió establecerla y el pastor James Anderson se encargó de ello, bajo la dirección de Désaguilers y así, en 1723, ve la luz el texto titulado Las Constituciones, más comúnmente conocido como las Constituciones de Anderson. Estas constituciones, calcadas de los Antiguos Deberes, fijaban las reglas de funcionamiento y las bases de lo que iba a ser nuestra masonería actual. La masonería obediencial había nacido.

La Masonería, hasta entonces británica, llega a Europa estableciendo su primer logia en Madrid, Las Tres Flores de Lís, en la calle San Bernardo. Dos años después se establece en suelo francés, hacia 1725, teniendo una gran aceptación en menos de 10 años, 600 hermanos se adherirán a las ideas de la Masonería creando otras logias. En 1773 se constituye una organización estructurada que conocemos por el nombre de Gran Oriente de Francia. El Duque de Orleáns, futuro Felipe lgualdad, es el Gran Maestro.

Durante toda la Revolución francesa la masonería se sitúa a la vanguardia de las nuevas ideas pero a medida que este periodo avanza hacia el terror, los masones entran en conflicto y terminan por desaparecer de un primer plano. Las logias dejan de reunirse hasta la llegada del lmperio de Napoleón. A través de su ejercito y sus campañas, las ideas de la Revolución Francesa, los principios de libertad, de igualdad, y de fraternidad se extenderán por las logias militares a lo largo de toda Europa.

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